martes, 1 de agosto de 2017

La aprobación de Dios a la maldición de Job


Tomado de Shepherd Press

En el tercer capítulo de Job, recuerda los trágicos y terribles acontecimientos que le trajeron una abrumadora desesperación y agonía a su vida. Maldice el día en que nació y desea que el día que fue concebido sea borrado. El capítulo termina con estas palabras:

Me ha sobrevenido un temor espantoso; lo que más temía, me ha sucedido. No encuentro paz ni reposo; vivo intranquilo y en constante turbación. Job 3:25-26


Job había sufrido todo lo que tememos como seres humanos. Dios tomó sus propiedades, sus ganados e incluso sus hijos. Y encima de eso se le inflige con dolorosas llagas en todo su cuerpo. Sólo su esposa se queda y ella le insta a maldecir a Dios y morir.

Ahora tenemos algún contexto del por qué Job maldice el día en que nació. En este punto en la vida de Job nuestro aprecio por la soberanía de Dios choca con el dolor abrumador de la vida en el mundo maldito que habitamos. No es de extrañar que Job empieza su evaluación humana de los terribles acontecimientos de su vida maldiciendo el día en que nació.

Sin embargo, cuando leas las palabras de Job, no debes volver a leer en el texto la idea moderna de maldecir. Job no pronuncia una cadena de invectivas (Invectiva: Discurso oral o escrito que contiene una censura violenta, agria y dura contra alguien o algo) de una sola palabra que atacan las acciones de Dios. Job tampoco asume el lugar de Dios y pide la condenación a los demás. Su "maldición" es detallada y refleja las cosas profundamente terribles que le han sucedido.

Ahora, cuando se enfrenta a los escombros de una vida que fue idílica hace sólo unos días, Job es vencido por la tristeza. Todo lo que una vez valoró en la vida se ha ido. Y ahora se sienta en insoportable dolor físico y aflicción. Así, al mirar hacia atrás en su vida, comienza a desvanecer aquellas cosas que antes eran vistas como bendiciones -como su nacimiento- y se pregunta por qué nació?. Esta es la maldición de Job.

Esto no es una corriente de lenguaje sucio que, en su esencia, desafía la voluntad y el carácter de Dios en amarga rebelión. Su lamento está lleno, pero conserva su integridad con Dios. Él todavía suplica a Dios por esperanza.

Como cristianos no tenemos que huir del dolor abrumador que fluye del mundo maldito por el pecado (Romanos 8:22). Usted puede responder con dolor como lo hace Job. Sin embargo, nunca debe perder de vista a Dios y su fidelidad al pacto, el Dios que es su fuerza y ​​porción para siempre. En los capítulos finales del libro, Dios finalmente responde a la súplica de Job con una exhibición impresionante de poder, compasión y bendición. La pena y el dolor desesperados no tienen que llevar al cinismo, al desánimo, a la amargura y al miedo.

La mayor parte del libro de Job se centra en el diálogo con tres "amigos" que reprenden a Job por su "maldición". Pero al final, son los amigos los que reciben la reprensión de Dios.

"Cuando el Señor terminó de hablar con Job, le dijo a Elifaz de Temán: "Estoy muy enojado contigo y con tus amigos porque a diferencia de Job, ustedes tienen un concepto erróneo de mí... Job mi siervo, rogará por ustedes, y yo escucharé sus palabras; así ustedes no quedarán avergonzados por no haber hablado de mí correctamente, como lo hizo Job". Job 42:7-8

¿Puedes creer como Job creyó? 
"Yo sé bien que todo lo puedes, que no hay nada que tú no puedas realizar... ¡Grandes son tus maravillas! ¡Son cosas que no alcanzo a comprender!"

¡El solo es digno de alabanza!

viernes, 28 de julio de 2017

¿A quiénes siguen nuestros hijos?



Dios nos diseñó para ser seguidores, específicamente para ser seguidores de Él. Así que, por diseño, ser un seguidor es algo bueno. Pero, cuando Adam cayó, la buena inclinación del hombre a ser un seguidor se convirtió en un rasgo humano peligroso. En lugar de estar exclusivamente encerrado en confiar y seguir a DIOS, la gente se volvió abierta a seguir lo que parecía más atractivo para ellos.

Esto significa que nuestros hijos, nacen siendo seguidores. Pero en lugar de seguir naturalmente a DIOS, sus corazones están programados para seguir cualquier cosa menos  a Él. 

"A ustedes, Él les dio vida cuando aún estaban muertos en sus delitos y pecados, los cuales en otro tiempo practicaron, pues vivían de acuerdo a la corriente de este mundo y en conformidad con el príncipe del poder del aire, que es el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia". Efesios 2:1-2

Nuestros hijos al igual que nosotros, nacemos para ser influenciados por este mundo. En lo que respecta a la influencia, la cantidad importa. No es quien lo dice primero o mejor, lo que importa es quién marca más tendencia. En las redes sociales, las tendencias cambian minuto a minuto. Un actor o actriz, un cantante o una figura famosa, tiene que pensar continuamente en como mantener contentos a sus seguidores.

Recientemente, murió el vocalista de una "X" banda famosa y me sorprendió como muchos "hijos de Dios", se lamentaban su muerte y recordaban su música. ¡¡¡Qué!!! ¿Acaso no es  más impactante que Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó para darnos salvación y vida eterna? ¿Por qué eso no marca tendencia? ¿Por qué no lo viralizamos? ¿Por qué está bien seguir a los hombres y mujeres de este mundo y no al Rey de Reyes y Señor de Señores?

Los mandamientos dejados en Deutoronomio 6, fueron dados para asegurar que la Palabra de Dios es la principal influencia en la vida de los niños. Es por eso, que se nos dice que hablemos de Dios y sus mandamientos 24/7. La razón por la que Dios quiere que hablemos de Él y de sus mandamientos todo el tiempo es porque quiere ser la principal influencia en la vida de nuestros hijos. Recuerda, la influencia es sobre de quién se dice más.

¿Cómo funciona esto en la práctica? ¿Se supone que estás leyendo constantemente la Biblia y sólo citando versos de la Biblia? ¿Se supone que tienes que encerrar a tus hijos en una burbuja y nunca dejar que se involucren con la cultura? No, esto sería una respuesta tonta y peligrosa y no es lo que Dios quiere. Lo que Él quiere, es que seamos conscientes de las cosas o de quiénes influyen a nuestros hijos, para que podemos enseñarles con la Palabra y con nuestro ejemplo que los caminos de Dios son mejores.

Si la Biblia está fuera de época, si tener relaciones sexuales es normal, si es bueno que cada quien tenga una preferencia sexual, si el Cristianismo es sólo una de muchas maneras de llegar a Dios e ideas similares forman la mayoría de las influencias en la vida de tu hijo, espera que tu hijo acepte estas ideas como parte de su forma de pensamiento. No importa si tu influencia es la primera. No importa si tu influencia se basa en la verdad de Dios. Lo que más importa es lo que más oyen de esta cultura cosmopolita.

La cultura moderna no tiene lugar para un Dios que ofrece salvación y vida eterna, "después de todo sólo se vive una vez". No permitamos, que ese mensaje sea la influencia dominante en la vida de nuestros hijos. Ellos nacen siendo seguidores, ayudemosles a seguir a Cristo, hagamos del Evangelio algo atractivo y contagioso en sus vidas.

lunes, 24 de julio de 2017

¿La pureza, es una tontería?



¿Es estúpido mantenerse pur@?

Es normal que los adolescentes se hagan está pregunta, sobre todo cuando el mundo grita y ofrece placer por doquier. La búsqueda de la pureza parece estar fuera de contacto con una vida de placer. La pureza significa aburrido, aburrido y aburrido, al menos eso es lo que enseña la cultura moderna. En serio, ¿cuándo fue la última vez que viste un comercial alabando el valor de la pureza y la decencia?

Un escritor de canciones sintió esta tensión hace 3,000 años. En la frustración se quejaba de que los gordos de placer tenían lo que querían, se burlaban de Dios y la moral bíblica, muy parecido a lo que sucede hoy. La gente vivía por placer y parecía no sufrir ningún daño por sus actividades lujuriosas. El autor de la canción observó que la gente no sólo estaba disfrutando del pecado, sino que se hacían ricos en el proceso. De nuevo, muy parecido a lo que sucede hoy en día.

Escucha sus palabras de envidia en el salmo 73:13

¡Ah!, pero de nada me ha servido mantener mi corazón y mis manos sin pecado.


Este salmo escrito por Asaf, escribió estas palabras bajo la dirección del Espíritu Santo. Hay una historia más grande que contar, por supuesto. Pero como padres, es difícil a veces comprender los problemas que enfrentan nuestros hijos. Muchos niños en los hogares cristianos están con la idea de que todo lo que reciben del Cristianismo es dolor y problemas.

Está generación al igual que las futuras generaciones tienen tantas invitaciones a saciar sus placeres, se los dicen en la música, en la televisión, en las redes sociales. Tratar de vender pureza por su propio bien es como tratar de vender algo que está fuera de moda. El Salmo 73, habla deliberadamente de la frustración que cómo hijos de Dios a veces sufrimos por guardar y mantener la pureza y el comportamiento moral en una cultura cosmopolitana desenfrenada. 

Asaf resuelve su frustración cuando ve a Dios por quién es Él realmente. En la segunda mitad del Salmo, él es capaz de dar un paso atrás y ver todo lo que es real, verdadero y durable. La alternativa del Espíritu Santo es la búsqueda de la pureza basada en una relación con Cristo que tiene sus raíces en gratitud y gracia.


Si me mantengo pura, ¿dónde está la diversión en eso?

Estas preguntas son dagas apuntando a los corazones de nuestros hijos. Es una tontería ignorarlo. Es igualmente absurdo responder a estas preguntas simplemente imponiendo reglas. Seguir a Dios por vivir una vida de pureza es un camino que marca a los adolescentes como inadaptados sociales en nuestra cultura. Salmos 73, desvela la batalla emocional que nuestros hijos enfrentan con claridad.

Los límites de la pureza contrastan con una cultura que se burla de la pureza puede dar lugar a una respuesta de amargura en ellos. El Espíritu Santo advierte explícitamente acerca de esto cuando dirige a Asaf para decir:

"Yo tenía el alma llena de amargura, y sentía que el corazón me punzaba"


¿Por qué estaba amargado? Porque él consideraba el éxito, la emoción, los buenos tiempos de la cultura a su alrededor como un momento aislado en el tiempo. La amargura vino porque Asaf sólo estaba mirando el comienzo del panorama de la vida de la maldad. Las burlas que escuchaba casi lo destruyeron. Escucha sus palabras:

"Era yo tan  torpe que no podía entenderlo; en tu presencia, era yo como una bestia. Y no obstante, siempre he estado contigo; y tú me has tomado de la mano derecha, me has guiado para seguir tu consejo y al final me recibirás en gloria."


Esta lucha moral era real. Estas palabras fueron escritas para ayudarnos a entender las profundas luchas que nuestros adolescentes enfrentan mientras ven una cultura sin Dios que hace lo que quiere. No puedes lidiar con esta amargura y envidia simplemente imponiendo reglas y quedar como el malo de la película.

Entonces, cómo hago que la pureza sea atractiva para ellos?

Comienza haciendo lo que hizo Asaf. Antes de que puedas ayudar a tus hijos a hacer frente a los problemas que enfrentan, debes hacer de Dios tu refugio, tu refugio. No dejes que la cultura te defina y te intimide. Mira el panorama desde el comienzo hasta el final. Así es como puedes conectarte con tus hijos. No con la aplicación de las reglas y el enojo. Esto es lo que llevó a Asaf, hasta el punto de la amargura. Más bien, ama a tus hijos lo suficiente como para ayudar a ver que los malvados no terminan bien:

"Sólo cuando entré en el santuario de Dios, pude comprender en lo que ellos van a terminar... ¡En un instante acabarás con ellos! ¡Perecerán por completo, consumidos de terror!"


Ayuda a tus hijos a ver cómo termina la historia de la cultura que se burla de aquellos que se mantienen puros. La pureza no se puede ver como una estupidez, sino como una bendición. Toma el tiempo para hacer algo más que simplemente decir "no debes". Invierte tiempo en tus hijos para que puedan ver por sí mismos donde conduce realmente el odio por la pureza.

¡Haz la cercanía de Dios tu bien!


Tomado de Shepher Press

jueves, 20 de julio de 2017

Tres verdades bíblicas sobre la Disciplina



Hay tres consideraciones importantes en lo que respecta a la disciplina bíblica.


En primer lugar
La disciplina está destinada a resaltar lo desagradable del pecado. La disciplina, no debe confundirse con el castigo. Un niño debería estar motivado a evitar la disciplina. Es importante que los padres respondan agradables, incluso con palabras de ánimo mientras se aplica la disciplina. Esto se debe a que la disciplina muestra amor y no ira.

"Al de corazón sabio se le llama prudente; los labios amables aumentan el saber. El sabio de corazón habla con prudencia, y a sus labios añade sabiduría". Proverbios 16:21,23


En segundo lugar
El fruto de la disciplina no siempre se ve de forma inmediata. Aquí es donde la fe entra en juego. La garantía proviene de cosas que no se ven (Hebreos 11:1). Por lo tanto, puede que no haya confirmación inmediata de que la disciplina "funcionó". Los padres no deberían aplicar disciplina simplemente para manipular a los niños a un mejor comportamiento. Los padres cristianos tienen que disciplinar en la fe, por amor a DIOS, para que Él sea honrado.

"Claro que ninguna disciplina nos pone alegres al momento de recibirla, sino más bien tristes; pero después de ser ejercitados en ella, nos produce un fruto apacible de justicia". Hebreos 12:11


En tercer lugar
El fruto pacífico de la justicia llega a aquellos que han sido entrenados por ella. La Palabra para entrenar aquí, es la palabra usada para la formación de gimnasia. Por lo tanto, la formación es detallada y continua. Este concepto elimina el elemento de la retribución de la disciplina. La disciplina bíblica no está dirigida a, sino a apuntar a los niños a Cristo y su necesidad de él. Esta triple comprensión de la disciplina se esboza en hebreos 12:11.

Dios está al control, no el niño y ni el padre. El componente clave en este escenario es la fe. Mamá disciplina porque su confianza reside en cosas que no se ven. Ella sabe que sólo la gracia de Dios puede traer los cambios necesarios en sus hijos. Ella está contenta de confiar en Dios que su fe en su tiempo y busque el fruto pacífico de la justicia en la vida de su hijo.


"Disciplina a tu hijo porque él no podrá evitar la disciplina de la vida. Esta siempre saldrá victoriosa en forma de cárcel o divorcio".- Pastor Sergio Handal, Pastor GCLA

miércoles, 19 de julio de 2017

Tú llamado es más que tú trabajo



¿Cuál es mi vocación?
 "¿Qué debo estudiar?"
 "¿Qué quiere Dios que haga con mi vida y mi carrera?"
 "¿A qué universidad debo ir?"
 -¿Qué trabajo debo tomar?
Estas son probablemente preguntas familiares que nos hacemos. Las preguntas sobre el llamado de Dios, se pueden pedir de muchas maneras, y se aplican a todas las etapas de la vida. El Señor ha dado a todas dones con un impulso para usarlos. Todas conocemos la lucha para entender nuestras fortalezas, creer en ellas y usarlas con éxito.
Casi todo el mundo conoce esta búsqueda porque estamos más vivas cuando estamos buscando quien Dios nos ha creado ser. A pesar de que la mayoría de las personas tratan de discernir su vocación, muchas personas no entienden lo que realmente significa "el llamado de Dios".

Llamada Más que a Trabajar

Nos equivocamos más normalmente, cuando pensamos que ese llamado se encuentra en nuestro trabajo. El llamado no se limita al trabajo. En primer lugar, el significado primario o general del llamado, es ser fiel y sensible al Señor en todas las áreas de la vida. Lo hacemos a través de la administración de toda la vida. En su libro La llamada , Os Guinness define el llamado de Dios de esta manera:
El llamado, es la verdad que Dios nos llama hacia Él, de manera tan decisiva que todo lo que somos, todo lo que hacemos y todo lo que tenemos está revestido de especial devoción, dinamismo y dirección vivida como respuesta a su invocación y servicio.
Antes de dedicarnos a un trabajo o un papel, como cristianas, debemos dedicar nuestra vida a Dios. Antes de llamarnos a un trabajo, Dios nos llama hacia Él. Eso es y siempre será nuestro mayor llamado. Nuestra respuesta a esta llamada debe informar y transformar todos los ámbitos de la vida.

Llamadas a Ser Más que Nosotras Mismas

El llamado de Dios en el Nuevo Testamento, es casi siempre un llamado de un viejo modo de vida a uno totalmente nuevo. 1 Pedro 2:9 dice: "... para que anuncien los hechos maravillosos de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable". Seguir a Jesús significa que debemos vivir una vida diferente. Significa que buscamos traer gloria a su nombre y no a nuestro propio nombre, para complacerlo en cada decisión, no a nuestro yo egoísta.

Un Llamado Principal que guía Todo lo demás

Puesto que el llamado de Dios abarca todo, hay varios llamamientos particulares, o secundarios que están bajo este término paraguas del llamado general. Todos los llamados particulares fluyen de nuestro llamado a una relación con Dios.
Llamamiento General - Relación con Dios
Convocatorias particulares: Familia | Ciudadano | Iglesia | Trabajo
Las palabras diferentes se refieren a llamadas particulares y generales, que a menudo pueden llegar a ser confusas. La palabra “llamado” viene de la palabra griega kaleo , que significa “llamar”. La palabra “vocación” viene de la palabra latina vocare , también significa “llamar”. Llamado y vocación son la misma palabra de diferentes raíces. "Vocación" se utiliza a menudo para referirse a nuestra vocación de trabajo específico.
No importa la terminología utilizada, el énfasis más importante del llamado es dirigir todo nuestro ser hacia nuestro Señor. Debemos estar haciendo eso en nuestro trabajo y en cualquier otra área de nuestras vidas.
Dios ciertamente nos llama a varios papeles diferentes en nuestras vidas, pero un aspecto de nuestro llamado particular nunca debe tener precedencia sobre los demás. Por ejemplo, nuestro trabajo nunca debe consumir nuestro tiempo para la familia, el tiempo devocional, la iglesia, y así sucesivamente.
Tampoco nuestra participación en la iglesia, en la familia o en la comunidad nos hace imposible ser fieles a nuestras responsabilidades en las otras esferas.
Esto también se aplica a la participación de la familia y la comunidad. Siempre hay una manera de ser fieles a lo que Dios nos ha llamado a ser, no importa lo desafiante que puede ser encontrar de esa manera.

¿A Qué te ha llamado Dios?

Es probable que no reciba un mensaje de texto o un correo electrónico que nos diga exactamente lo que Dios quiere que haga. ¡Si solo fuera así de fácil! Dios llama a todos de diferentes maneras. Muchas veces, él ofrece oportunidades para perseguir las cosas que disfrutas y son buenas haciendo mientras Él cierra la puerta a otras oportunidades.
A veces, sin embargo, puede estar llamando a una actividad o función en particular y el camino para llegar es difícil, lo que requiere el fracaso o errores antes de éxito.
Pasar tiempo orando y escuchando a Dios a través de su palabra es una disciplina espiritual importante para determinar su vocación. Dios nos habla a través de nuestro tiempo de quietud con Él a través de sus Escrituras. Dios a menudo habla a través de otros también, que sabiamente pueden afirmarnos y animarnos en el camino que debemos seguir.
No debemos esperar una experiencia abiertamente mística cada vez que Dios nos llama a la acción en nuestras vidas. En cambio, debemos permanecer abiertos y dispuestos a discernir el camino hacia el que nos conduce.

Tomado de Institute for Faith, Work & Economics

lunes, 19 de junio de 2017

El Romanticismo vrs. Actos de bondad




No soy una mujer romántica y mi esposo, tampoco es un hombre romántico. Creo que los únicos días que nos ponemos románticos, es para nuestros cumpleaños y para nuestro aniversario. Pero eso no significa que de vez en cuando no nos hagamos detalles.




El problema del romanticismo es cuando esperamos que nuestro cónyuge nos llene de atenciones y detalles, nos sorprenda con una cena romántica y rosas; y hay de ellos si olvidan la fecha en que nos hicimos novios, nos dimos el primer beso, la primera vez que salimos juntos, etc. Idealizamos que nuestro esposo sea como los personajes de las películas románticas de cine y hacemos a un lado lo que realmente, ellos hacen cada día por nosotras que podría traducirse como actos de bondad.


Por ejemplo, cuando mi esposo está de vacaciones (los cuales son dos largos meses y medio) o algunos fines de semana cuando no está sirviendo en la Iglesia, al levantarse y después de su tiempo devocional, me pregunta: "¿Qué quieres que haga hoy por ti? Créeme eso vale muchísimo para mi, más que ¿a dónde quieres salir? No es que no me guste salir al cine o a comer. El es un hombre hogareño, se que disfruta estar en casa y la mayor parte del tiempo durante el año, está sirviendo, estudiando, entrenando, dando clases...


Los actos de bondad se reflejan a través de si es un hombre que atiende las responsabilidades de su hogar, si es un padre amoroso e instruye en el temor del Señor a los niños, si ora y lleva a su familia a la obediencia de Cristo, si es un hombre diligente en cuidar la vida de su esposa para presentarla pura y sin mancha como lo menciona Efesios. Esto, es lo que ayuda a construir y fortalecer el matrimonio. El romanticismo, es parte de, pero no es lo que lo va a sostener.


No te frustes deseando tener un esposo romántico, mejor valora cada uno de los detalles que él tiene hacia ti, la forma como te cuida, como te habla, como te edifica, como instruye a tus hijos, como te expresa su amor, como es responsable con el hogar, como vela por el bienestar tuyo y de tus hijos, como busca a Dios, como sirve en la Iglesia, como ama a Dios.


A través de los años de matrimonio que tengo (casi 17), he aprendido y no ha sido nada fácil, que cuando mi esposo sirve a Dios y está apegado a Él, está más seguro en sus manos que en mis manos. Valora el amor que tu esposo muestra por ti, y que eso tenga más peso que los momentos románticos y cuando se den esos momentos, disfrútalos al máximo

martes, 13 de junio de 2017

El Juego de la Manipulación



Escrito por Shepher Press

Jesús entrega una sutil advertencia en el Sermón del Monte, sobre el peligro de la manipulación. Mira Lucas 6: 32-33:

“Porque si ustedes aman sólo a quienes los aman, ¿Qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman! Y si ustedes tratan bien sólo a quienes los tratan bien a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡hasta los pecadores hacen lo mismo.”

Si haces el bien para conseguir algo bueno, estás involucrando la manipulación.

Por lo tanto, si la disciplina de los padres está diseñada principalmente para hacer que las cosas en casa vayan más tranquilamente, tú estás haciendo lo bueno para obtener algo bueno. El joven rico de Mateo 19, exteriormente había guardado los mandamientos porque vio el valor de ser bueno. Lo más probable es que sus padres estuvieran muy contentos con él por su comportamiento. Pero cuando Jesús, le pide que se desprenda de lo que tiene y lo de a los pobres, se entristeció porque tenía muchas posesiones, lo cual lo alejó de la vida eterna.

Si sus hijos le obedecen porque hacen que sus vidas sean mejor, se ha perdido el punto de  la obediencia. Este joven en Mateo fue bendecido en gran medida siguiendo las instrucciones de sus padres. Pero al final él sólo estaba haciendo lo bueno para obtener algo bueno. No juguemos el juego de la manipulación con nuestros hijos.

Sí, la vida de sus hijos es mejor si lo hacen lo que es correcto. Pero si una vida mejor es todo lo que deseamos de ellos, a continuación, sus hijos podrían hacer la misma elección desastrosa como el joven rico. Sí, una casa ordenada, razonablemente tranquila puede ser una gran cosa. Pero si este es el principal beneficio de la obediencia, también los pecadores viven para obtener eso.

Seguir a Dios es a menudo doloroso. La enseñanza de la obediencia bíblica es a menudo complicada y consume mucho tiempo. Seguir a Dios significa preocuparse más por la felicidad de un hermano, que el propio placer inmediato. Enseñar sólo los beneficios temporales de la obediencia es la manipulación: haces lo que es bueno para mí y haré lo que es bueno para ti.

Por ejemplo, se comparten los juguetes para mantener la paz y para asegurarse que todos tengan la misma cantidad de tiempo jugando con el juguete? O, ¿hay un verdadero espíritu de placer en ver a un hermano o hermana de ser capaz de divertirse, ya que es un verdadero servicio a Cristo?

¿Es malo ofrecer recompensas por hacer lo que es correcto? Por supuesto que no. Pero cuidado con el peligro de buscar únicamente la recompensa inmediata.

La manipulación es una trampa sutil que te conducirá a ti y tus hijos lejos de la gracia de Dios y el Evangelio. La manipulación produce un corazón que se aleja de Cristo, porque hay mucho que perder. Obedecer al Señor produce un corazón que se preocupa primero por Dios y sigue el modelo del sacrificio de Jesús.