miércoles, 26 de abril de 2017

Enseñando a nuestros hijos a amar a Dios





Cuando leemos Deuteronomio, Mateo o Colosenses, el mensaje es el mismo: Lo primero que Dios requiere es que Él sea amado. Con demasiada frecuencia, cuando se trata de criar niños, el amor de Dios está relacionado como un pensamiento después de la obediencia. El proceso de pensamiento puede ser así:




"no puedo forzar a mis hijos a amar a DIOS, así que les enseñaré a obedecer, porque puedo exigírselos."




La enseñanza de la obediencia parece ser una tarea más factible, que enseñar el amor de Dios. Después de todo, llegar al corazón de nuestro hijo está más allá de nuestra capacidad. Por supuesto que está más allá de nuestra capacidad, pero no más allá de la capacidad de Dios.




Pensemos en la gente de quien Dios exige el amor como condición de obediencia:

Los hijos de Israel eran duros de corazón, pero Moisés les dice que su primera responsabilidad es amar a Dios con todo su corazón (Deuteronomio 10:12-13; 6:4-7). A los cínicos, hipócritas corazones de los Fariseos, Jesús les dice que el mayor mandamiento es el amor de Dios (Mateo 22:37-40). A la gente pagana, cosmopolita de Colosas y Corinto, el Apóstol Pablo les dice que comiencen con el amor (Colosenses 3:14 y 1 Corintios 13).




Los corazones de nuestros hijos no son más difíciles de alcanzar que los corazones de esta gente. El amor de Dios debe ser primero. Esto no significa que esta verdad debe ser abrazada inmediatamente por nuestros hijos. Pero, si significa que no podemos dejar el amor de Dios fuera de la maternidad (Deuteronomio 6:4-7), de lo contrario, nuestra dirección como madres será sólo una forma vacía de trabajo-Justicia o manipulación.




¿Cómo se ve esto en la práctica?

En lugar de decir:
"La Biblia dice que debes obedecerme de inmediato."

Usar lenguaje como este:
"obedecer de la manera correcta, es cómo podemos mostrar nuestro amor a Dios. Recuerda que Dios dice que el amor a él es lo más importante."



¿Qué sucedería si tus hijos aparentemente te obedecieran por temor y no te amarán como deberían hacerlo? De la misma manera, Dios no desea que le obedezcamos porque tenemos que hacerlo, sino porque lo amamos. La obediencia es el resultado del amor y no el amor es resultado de la obediencia.



Enseñar a nuestros hijos a amar a Dios es mucho más que un simple cambio de comportamiento. Es tan sencillo, que ellos cambien de comportamiento cuando aplicamos disciplina, pero eso no significa que están protegidos. Hay una tarea más importante, que podemos hacer y es involucrarnos como madres en enseñarles el amor a Dios.


Esto significa que todos los días, tenemos la oportunidad, el mandato de presentar el Evangelio a nuestros hijos. Además de lo que se llama "disciplina", lo más importante es hacer frente a la importancia del amor de DIOS. Esto significa que el amor de Dios, debe ser nuestra primera y principal motivación como madres y como cristianas.

viernes, 17 de marzo de 2017

De las garras de la violencia a las manos de Su gracia




El testimonio de Nicole Bu


No mucha gente sabe o quizás si... 

Hace 4 años aproximadamente termine con una relación de violencia doméstica que duro 2 años. Donde lo normal eran golpes gritos insultos peleas en fin malos tratos.. Al punto de perder un trabajo y tener todos los síntomas de un derrame facial a mis 19 años y aun con todo eso lo aguante un año mas.


La violencia doméstica no solo es física, sino también sexual, psicológica, social económica y patrimonial. Dormí muchas veces con una pistola en mi cabeza, tuve relaciones sexuales a la fuerza no podía contestar ni una llamada, no podía salir ni al portón de donde vivía sino era con él, tampoco tenía vida social solo lo que él permitía y con su supervisión. Deje mi familia a un lado, porque tampoco con ellos me permitía relacionarme de ninguna manera, al menos que él estuviera presente.


Un día, él se puso de rodillas y me juro que me iba a matar, que si yo no estaba con él no iba a estar con nadie, es mas que me prefería muerta... me amenazaba con hacerle daño a mi mamá y a mi hermana si yo lo dejaba o no hacia lo que él quería... Trabajaba solo para darle gusto a él, desde la comida hasta lo que vestía.


Después de estar en esa relación destructiva ya cansada en todos los sentidos, Dios puso una persona ese día que ya no daba para mas mi cuerpo y sobre todo mi cabeza, esta persona me dijo que Dios no me tenia en el mundo para sufrir, al contrario tenía cosas grandes para mi, pero que tenía que tomar una decisión.

"Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación. Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos". 2 Corintios 4:8-9 (NVI)

El siguiente día, esa persona me acompañó a la Fiscalía de la Mujer y puse la denuncia, luego la lleve a Corte Suprema, y puse una orden de alejamiento, comencé las terapias psicológicas, luego un careo, él no obedeció la orden de alejamiento, la incumplió 3 veces, las cuales notifique en la Corte. Para no hacer la historia mas larga de lo que ya esta, la psicóloga lo declaró a él como una persona con celotipia obsesiva. Me cambie de ciudad, porque no había manera de vivir con sosobra en todos lados y a toda hora.


Con todo esto, los que les quiero decirles, es que Dios es bueno. Muchas veces, no entendemos por qué pasan las cosas o renegamos y cuestionamos a Dios. Algo que quedó en mi, y la gente que me conoce lo ha escuchado muchas veces, es que lo que hoy estamos viviendo, son las consecuencias de las buenas y/o malas decisiones que tomamos ayer, y que sino cambiamos lo malo a bueno, no esperemos el día de mañana cosechar buen fruto.

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". 2 Timoteo 1:7

Hoy por hoy, hablo de esto como si hablara de otra persona y gracias a Dios que me puso esa persona ese día y me dio la fuerza, valentía y coraje para afrontar todo ese proceso, ahora puedo compartir parte de mi testimonio. Ya que es por eso que estoy viva y te puedo decir que nadie tiene el derecho a tratarte mal y que estas hecha para brillar, que para Dios no hay nada imposible, El todo lo puede, desde sacarnos del lugar mas bajo o el mas oscuro y llevarnos a cimas que nunca imaginaste poder alcanzar.

"En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan". Hebreos 11:6

Lo único que necesitamos, es creer en El con todo nuestra mente y corazón. El Señor nos tiene cosas preparadas y diseñadas exclusivamente para cada una de nosotras. Solo tenemos que darle el control absoluto de nuestras vidas. El primer lugar, porque si hoy estamos vivas, es por El y para El, no por nosotras.

"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí". Salmos 51:10

Creo y confió ciegamente en el amor de Dios y para muestra de todos nosotros, está el regalo de la vida eterna, que aun sin merecernos nada mas que estar separados de El por causa del pecado El nos amo tantísimo que mando a su hijo a morir en esa cruz y resucitar al tercer día para perdonar cada unos de nuestros pecados presentes, pasados y futuros - TODOS. Lo único que necesitamos hacer para poder ir al cielo y tener garantizada nuestra eternidad junto a Dios, es aceptarlo como nuestro único y suficiente Salvador, sabiendo que una vez que lo invitamos a morar en nuestros corazones nuestro puesto en el cielo esta asegurado y nada y nadie nos la puede quitar. Es completamente GRATIS.


No tenemos garantizado un minuto mas de vida en esta tierra... Nuestro paso por el mundo es tan rápido que te invito a pensar: ¿qué va hacer de ti un minuto después de que mueras, que va a pasar contigo?

"No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta". Romanos 12:2 (NVI)


miércoles, 8 de marzo de 2017

La súplica de un padre



Tomado de Shepherd Press


"Cumple los mandamientos del Señor tu Dios, y no te apartes de sus caminos; sigue sus sendas y cumple con sus leyes y preceptos, tal y como están escritos en la ley de Moisés. Así prosperarás en todo lo que hagas y en todo lo que emprendas". 1 Reyes 2:3

La súplica del Rey David a su hijo nos llama a la reflexión actual. Salomón, nació y creció en un entorno de pecado, drama familiar, pecado sexual, asesinato y intriga política. David, su padre, quería que Salomón no fuera atrapado en la misma red que lo había enredado a él. El Espíritu Santo ha sido muy amable al registrar algunas de las cosas que David le dijo a Salomón que debería valorar.


David quería que Salomón fuera consumido por la búsqueda de la sabiduría. Quería que su hijo, de manera emocional y apasionadamente, abrazará la sabiduría. Incluso, le dijo a Salomón que aunque le costara todo lo que tenía, adquiriera entendimiento y sabiduría.


¿Le dirías a tus hijos que persigan la sabiduría como su tarea más importante en la vida? ¿Estarías dispuesto a ir tan lejos y decir incluso "si te cuesta todo lo que tienes, adquiere sabiduría?


David trató de razonar con sus deseos egoístas y pecaminosos y pagó un gran precio por su estupidez y falta de sabiduría. No debería ser sorpresa, que David instara a Salomón a que buscara arduamente la sabiduría.


"Adquiere sabiduría e inteligencia, y nunca te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca. Ama a la sabiduría. Nunca la dejes, y ella te cuidará y te protegerá. En primer lugar adquiere sabiduría; sobre todas las cosas adquiere inteligencia. Hónrala, y ella te enaltecerá; abrázala, y ella te honrará. Adorno de gracia pondrá sobre tu cabeza; te coronará con una bella diadema". Proverbios 4:5-9

Considera estas palabras de proverbios 4. Entonces pídele a Dios que te dé la pasión y el compromiso de enseñarles a tus hijos que no hay nada en está vida más valioso para ellos, que adquieran el conocimiento de Dios y su sabiduría.

lunes, 27 de febrero de 2017

Absalón, una ventana al corazón de nuestros hijos


Tomado de Shepherd Press

Absalón proyecta la imagen del poder y la intimidación. Él estaba enojado, era arrogante, orgulloso, seguro de sí mismo y tenía la presencia de una estrella de rock. Él se consumió con su apariencia al punto de la obsesión. Pero por dentro se estaba haciendo daño. Él no tuvo respuesta para el dolor en su corazón debido a la violación de su hermana. No tenía una buena de relación con su padre, el rey David. No tenía confianza en la misericordia de Dios; más bien, estaba convencido de que tenía que hacer su propio camino en este mundo.

Absalón utilizaba las imágenes de poder, apariencia física, arrogancia y popularidad para asegurar lo que él pensaba que quería. Pero ninguna de esas cosas, le trajo satisfacción. Por dentro, era débil y solitario. En vida se construyó un monumento de roca en honor a su memoria. En la muerte yacía en desgracia cubierto por una pila de rocas. La historia de Absalón, es uno de los relatos más tristes en la Escritura.

Los adolescentes son a menudo como Absalón. Presentan una imagen de arrogancia y desafío. Sin embargo, por dentro están sufriendo y son débiles. Con demasiada frecuencia, los padres reaccionan sólo a la imagen proyectada. Ellos, al igual que el padre de Absalón, David, no ven que lo que se necesita es la relación con Dios. Así que los padres responden a los adolescentes con dolor, miedo o ira. Los padres se olvidan que Dios es más grande que su adolescente con problemas. Un adolescente enojado está riñendo con el Dios del cielo, vive con el espíritu roto, sin poder resolver lo que ocurre dentro de él.

Piense en sus adolescentes. A menudo, justo debajo de la superficie de su comportamiento desafiante es un mar agitado de incertidumbre y dolor. Ellos perciben algo en sus vidas que parece ser injusto, y ponen la mira en el primer objetivo disponible, que es por lo general los padres. No malinterpreten-No estoy excusando este comportamiento, simplemente trato de entenderlo.

Si uno se enfrenta con un adolescente enojado, debe llegar hacia él con el poder de Dios. Buscar la ayuda de Dios en la oración, orar por un corazón compasivo. El o ella, necesitan que les muestres el amor con sacrificio, el amor y el compromiso como el de Cristo. No devolver bien por mal. No se involucre en una pelea a gritos. A menudo la imagen de desafío que ves, esconde una herida profunda que sólo Dios puede sanar. Su hijo adolescente puede estar dañado porque cree que ha perdido su aprobación o cree que ha sido tratado injustamente. Sí, su hijo esta mal, muy mal, hay que trabajar para conducirlo por el camino correcto.

Más que nada, su hijo adolescente necesita el amor de Cristo y la obra del Espíritu Santo. David no pudo llegar a Absalón con el amor de Dios. Al ignorar el corazón herido de su hijo, David permitió que una gran confrontación final desencadenara de forma nefasta.  Absalón perdió la vida. David perdió a su hijo.

viernes, 17 de febrero de 2017

No busques príncipes entre sapos



Buscar el hombre indicado, es sin duda el error más grande que las solteras cometen. Primero, porque como hijas de Dios, deben esperar en Él al hombre indicado y además, Dios no necesita su ayuda para que lo encuentren. Esto conlleva a las solteras a desilusiones amorosas, a relaciones fuera del matrimonio, a convertirse en madres solteras, a perderse del propósito de Dios... todo por andar buscando príncipes entre sapos.


Muchas solteras caen y comenten los siguientes errores:

- "El noviazgo es para conocerse antes del matrimonio"... pero si no tiene como fin honrar a Dios con el matrimonio, para que perder el tiempo.

- "Mis amigas ya están casadas y sólo yo me estoy quedando"... mejor quedada que abandonada con un niño o desilucionada o peor aún divorciada.

- "El amor cubre multitud de pecados"... No tergiverses el verso, sino no es una persona madura en la fe, ¿cómo piensas que tengas la madurez necesaria para aceptar las responsabilidades de un matrimonio?

- "Mi amor, por él, lo hará cambiar"... Ninguna mujer tiene el poder suficiente para cambiar a un hombre, no somos el Espíritu Santo.


Es momento que dejes de andar buscando príncipes entre sapos y te concentres en buscar a Dios.


¿Estás casado? no trates de separarte. ¿Eres soltero? No busques casarte... También hay diferencia entre la mujer casada y la joven soltera. La joven soltera se preocupa de servir al Señor y de ser santa, tanto en cuerpo como en espíritu... 1 Corintios 7:27, 34

Tú mayor preocupación en este momento, debe ser servir y agradar a Dios. No caigas en el coqueteo santo o sea servir para que otros hermanos te vean y te consideren como una candidata para esposa. Sirve de corazón, Dios hará que el hombre indicado se fije en ti.


Deja de llevarte con sapos o terminarás siendo la señora rana. Añade valor a tu vida, mírate frente al espejo y valórate como la hija de Dios que eres. Eres una princesa, compórtate como tal no te conformes con menos.


Siete preguntas que debes hacerte antes de casarte (por Dave Willis - Marriage):

1. ¿Está persona ama más a Jesús que a mí?

2. ¿Está persona respeta a otros y es respetado?

3. ¿Está persona fortalece mi carácter o me tienda a comprometer mi carácter?

4. ¿Puedo ser yo misma alrededor de está persona?

5. ¿Las personas que más me aman piensan que está persona saca lo mejor de mí?

6. ¿Está persona valora el compromiso o evita comprometerse conmigo?

7. ¿Me gustaría que mis futuros hijos tengan los mismos rasgos de personalidad de esta persona?


Sino habías meditado en ello, es momento para que lo hagas y lo consideres. No desperdicies tu tiempo ni tu vida buscando sapos, aguarda por el príncipe que Dios tiene preparado para ti.

lunes, 13 de febrero de 2017

Dios honra nuestras convicciones



Una de las partes favoritas de escribir artículos, es poder relatar los testimonios de mujeres valientes con convicciones sólidas y con una gran fe en el Señor. Una de ellas, es la joven Vanesa Morales, a quien desde que conocí le tome cariño y admiración por las circunstancias difíciles que tuvo que atravesar desde temprana edad.

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Nací en una familia desintegrada, soy la mayor de seis hermanos. Mi niñez fue relativamente buena, mi abuela a quien considero "mi mamá", me crió desde la edad de seis meses y siempre dio lo mejor de ella para poder cuidarme. Crecí en un pequeño pero bonito pueblo de Olancho. Fui una estudiante  de excelencia académica.


Cuando tenía como 12 años, mi madre biológica abandonó a mis otros 4 hermanitos de edades de 8, 7, 6 y 1 año. Por lo que mi abuela y yo tuvimos que hacernos cargo de todos ellos. Fue muy duro para mí ya que a temprana edad, tuve que tomar responsabilidades de toda madre, como: bañar, cambiar pañales, darles de comer y dormir a mis hermanos, sobretodo a mi hermanita menor a quien amo, pero reconozco que no fue nada fácil salir a hacer mis tareas de colegio con ella en mis brazos.


"Aunque mi padre y mi madre me dejarán, con todo, Jehová me recogerá. Salmos 27:10


Pasamos necesidades, pero Dos siempre estuvo conmigo, aunque en ese momento yo no comprendía lo que El estaba haciendo (aun no era salva), pero fue gracias a esa situación que me convertí en una persona madura, responsable, organizada y con mucha conciencia de la vida. Durante ese tiempo de adolescencia, también experimente la rebeldía propia de la edad, con noviazgos sin propósito, pero Dios tuvo cuidado de mí en todo momento.


Mi sueño, siempre fue llegar a la universidad, pero la situación en que vivíamos no me lo permitía. En 2009, Dios lo hizo realidad. Aunque algunos familiares me cerraron las puertas, Dios me brindó un hogar donde vivir aquí en Tegucigalpa y pude comenzar a estudiar. Ese mismo año, me compartieron el Evangelio y acepté a Jesús como mi Único Salvador. Comencé a reunirme en Gran Comisión y a conocer la Palabra de Dios.


El año siguiente (2010), fue muy triste para mí, pues falleció mi abuela de un para cardíaco a los 70 años, dejándonos desamparados a mí y mis hermanos. Desde ese momento las cosas comenzaron a ponerse más difíciles. Nuestra madre biológica es una persona sumergida en el vicio del alcohol, tuvimos muchas diferencias por eso, por el mal ejemplo que mostraba hacia nosotros, hubo momentos que no había dinero ni para comer o para ir a la Universidad.

"Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria". 2 Corintios 4:17

Yo no salía de una para meterme en otra. Tuve una relación de noviazgo con una persona que decía ser cristiano, pero no era así, me causó mucho daño emocionalmente, porque fue un apoyo cuando mi abuela murió. Me engañó y me dejó después de dos años de noviazgo. Eso me dejo con temor y decidí esperar en el hombre que Dios tenía preparado para mí.


Muchas veces, sentí que no podía más, quería abandonar todo para buscar un trabajo formal, pero me aferre a las promesas de Dios en su palabra y cuando me sentía mal, las recordaba y eso me impulsó a seguir adelante sin importar cuantas veces caía. Mis hermanos quedaron en Olancho, mientras yo estudiaba en Tegucigalpa, dentro de lo que permitían las finanzas viajaba los fines de semana para poder estar con ellos.

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". Filipenses 4:6-7

En esos días recibí un curso de bisutería, ese fue el medio que Dios utilizó para bendecirme y a mis hermanos también. Pero sobretodo, aprendía a depender día a día del Señor y entregarle mis cargas y necesidades, Él siempre fue fiel. Dios proveía dinero, comida y todo lo que necesitaba de forma sobrenatural.


Con ayuda de Dios, por medio de algunas personas que el uso como instrumento para ayudarme, pude graduarme de la universidad. Dios ha guardado a mis hermanos de los vicios y de las malas compañías a pesar de las dificultades y la vulnerabilidad en la que ellos viven. Todas y cada una de las oraciones que le hice a Dios, muchas veces con mis ojos llenos de lágrimas, fueron contestadas.


Hace como 4 años conocí a Isaac, casi siempre coincidíamos donde tomábamos el transporte para ir a la universidad. Nos hicimos amigos, él se enamoró de mí y dice que oraba para que Dios me quitara los temores de tener una relación de noviazgo. Pero él, no cumplía mis estándares, aunque asistía a otra Iglesia y había nacido en un hogar cristiano.


Yo estaba enfocada en culminar mis estudios, estaba bien comprometida sirviendo en Gran Comisión. Habíamos dejado de vernos casi un año. Cuando nos reencontramos, me dijo que seguía orando por mí. Yo le dije, que orará más porque yo no podía andar con un "yugo desigual", él ya no asistía a su iglesia y decidió reunirse en la mía.


Eso sí, cada quien por su lado, sirviendo y creciendo. A medida fui observando su crecimiento, comencé a admirarlo más por su genuino servicio a Dios. En septiembre del año pasado, me pidió que fuera su esposa y aquí estamos a las puertas de nuestra boda.


Hoy puedo ver hacia atrás lo que el Señor ha hecho y es completamente un ¡milagro! Me bendijo con un trabajo, con un hombre maravilloso trabajador y sobre todo temeroso de Él. Nuestro anhelo es servir y honrar a Dios a través de nuestro matrimonio.

lunes, 6 de febrero de 2017

Cómo crecer espiritualmente



Había una acalorada discusión un día en el huerto.

La tomatera hacia alarde de sus frutos rojos que había en sus ramas, le decía a la sandía:
- "nunca darás frutos de agradable color como los míos".


La sandía, muy molesta le contestaba:
- "Y tú, nunca darás frutos de mi tamaño, además yo no necesito ser tan alta para dar frutos grandes en comparación con tus tomatitos".


En eso la vid entró en la conversación y les dijo:
- "Dejen de discutir ambas, que ninguna de ustedes da frutos dignos de reyes como yo, pues de mi hacen el más exquisito vino para deleitar el paladar".


Cada planta defendía las bondades de sus frutos, cuando en eso se quedan viendo al olivo y le preguntan:
- "Y tú, aburrido árbol, ¿qué clase de frutos das?


El olivo, se quedó viéndolos y les contestó:
- "De mi sacan el preciado aceite, que en antaño se utilizó para ungir a los reyes, las bondades de mis frutos son muchas. Pero lo que más disfruto, es ver las aves que anidan en mis ramas, ver a nuestro amo descansar bajo mi sombra cuando hace calor y poder disfrutar como cambian las estaciones año con año.


Todas se miraron desconcertadas y preguntaron:
- ¿Cuánto tiempo llevas en la huerta?


El árbol de olivo contestó:
- Han sido muchos años, tantos que mis raíces son muy fuertes y profundas, mi tronco está firme y mis ramas aunque por temporadas pierdan sus hojas, se que nuevamente crecerán al igual que mis frutos.


En ese momento, el agricultor entró y comenzó a cosechar los frutos. Tomó los tomates, las sandías y las uvas y las colocó en cajas. Seguidamente desarraigó sin mucho esfuerzo esas plantas y las arrojó a un lado. Luego  se quedó viendo al árbol y descanso bajo su sombra.


"Ustedes los conocerán por sus frutos, pues no se recogen uvas de los espinos, ni higos de los abrojos. Del mismo modo, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. El buen árbol no puede dar frutos malos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que ustedes los conocerán por sus frutos". Mateo 7:16-20

Cada una de nosotras es responsable de su propio crecimiento espiritual. Cada una de nosotras decide que clase de fruto desea dar. Sin duda alguna, si quieres que tus frutos crezcan rápido, probablemente serás una tomatera o una sandía o una vid. Darás frutos solo por temporadas y luego morirás irremediablemente. Recuerda cuando Jesús maldijo a la higuera porque no halló fruto, casi de forma instantánea se secó.


Pero si deseas dar frutos de calidad no solo por temporadas, si quieres ser un árbol fuerte y firme que soporte las inclemencias del clima, debes cultivar tú crecimiento espiritual por medio de la Palabra de Dios que contiene los mejores nutrientes para tu vida.


Hazte las siguientes preguntas:

¿En qué invierto más mi tiempo, en mi crecimiento espiritual o profesional?
¿Cómo es la calidad del fruto que estoy dando?
¿Estoy nutriéndome adecuadamente?
¿Estoy dejando que otros cuiden de mi?


El crecimiento espiritual, no es algo que deba darse de forma silvestre, como las plantas que crecen en el bosque. También, necesitamos personas que nos ayuden a crecer adecuadamente. Por ello, en las cartas del apóstol Pablo se emplean frases como: "amándoos unos a otros", "exhortándoos unos a otros", "animándoos unos a otros"... Aprecia a aquellas personas que cuidan de ti.


Aunque crecer como un árbol tomé tiempo, recuerda que puedes durar décadas y llevar mucho fruto. Permite que Dios trabaje en tú vida y nutra tus raíces para que seas un árbol fuerte que le lleve fruto a ciento por uno.


"Es posible cambiar sin crecer, pero es imposible crecer sin cambiar".- 
John Maxwell