sábado, 5 de septiembre de 2015

Más que una historia de amor, ha sido la gracia de Dios - II Parte



Después de ese trámite y ya como una mujer soltera,  las noches, que era el momento donde mi estaba más desocupada eran muy largas y sufridas, pero mi oración nunca cambio:



"Señor, saque a éste hombre de mi corazón,  o regrésemelo como un hombre hijo suyo". 


Después de sufrir un tiempo así, decidí cambiarme de iglesia,  ya que quería servir fuertemente a Dios, fue así como un propósito más se cumplió en mi vida y llegué a Gran Comisión,  en Junio del 2014. Le entregué todas mis cargas al Señor y me dediqué a crecer espiritualmente en oración, ayuno, fe y confianza en Él.  Era una persona nueva, mis batallas ya nos la peleaba yo, Dios estaba enfrente de mí, caminando, guiando mis pasos y cuidándome. 


Ocho meses después del divorcio el regresa a mi vida, reclamándome por la decisión que había tomado y pidiéndome que tuvieramos una relación así... sin compromisos, nuevamente él en sus cosas y yo en las mías....jajajajja esa fue mi reacción. ..estás equivocado le dije...mi vida ya no te pertenece, yo no voy a volver atrás,  soy una persona nueva y feliz y salirme del carril donde Cristo me tiene no es negociable....él logró ver reflejado en mi a Dios, logró ver paz y seguridad y se interesó en saber que era lo que había transformado mi vida, nos volvimos a ver un 5 de septiembre, fue un día antes de su graduación de maestría,  lo invite a cenar para celebrar (Que cena tan cara!!! Jajjaja, pidió de todo en venganza jajaja) Pues Dios me dio el regalo más grande a mí y abrió camino perfecto para que yo pudiera compartirle a mi ex esposo el Evangelio y esa noche confió su vida al Señor. 

Como ya sabemos el Señor cambia vidas y con él no hizo excepción.. buscamos consejo y hoy ha crecido increíblemente espiritualmente,  vive confiado en Jesús como su Salvador y ahora si es un hombre hijo de Dios, así como siempre se lo pedí... ¡Gloria a Dios!.


En su proceso yo me desentendí, seguí en mi camino y dedicada a Dios en todo lo que puedo, y para mi sorpresa, en mayo él día de mi cumpleaños número 30, el hombre nuevo y transformado me pidió que me casará con el nuevamente...



¡¡¡Dios es maravilloso!!!

¡¡¡Dios es lo máximo!!!
¡¡¡Dios tiene el control absoluto de nuestras vidas!!!


¡¡¡Éste 5 de septiembre César y yo nos volveremos a casar!!!


Soy una novia feliz y llena de fe, ya no soy la ilusionada con cuentos de hadas y princesas, ahora soy una mujer hija de Dios, que cree fielmente que el “FELICES PARA SIEMPRE” lo da Dios y tengo el deseo primordial de amar al Señor sobre todas las cosas y honrarle con éste ministerio del matrimonio, de la familia, que El me regala.



Tenemos el deseo en nuestro corazón de crecer en ésta nueva experiencia y ser usados como instrumentos de Dios para poderle decir a todos aquellos que están pasando por una dificultad en su matrimonio que luchen, que confíen en el Señor y que sigan adelante...


Mujeres, tres cosas que han sido pilares para mí, en ésta situación:



1) Darle a Dios el primer lugar en mi vida, antes que cualquier hombre al que posiblemente podemos llegar hasta idolatrar.


Mateo 6:33 NTV
Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.



2) Pedir consejo, no sólo pedirlo si no también seguir el consejo, ya que muchas veces como mujeres, las emociones nos traicionan, debemos poner en oración a la persona a quien se lo pediremos ya que el mal consejo también puede destruir vidas.


Proverbios 20:18 NTV 
Con buenos consejos los planes tienen éxito; no entres en guerra sin consejos sabios.



3) Esperar en el Señor. Esto para mí ha sido maravilloso, ya que tengo la confianza absoluta que Dios tiene el control de mi vida y la tendrá de mi matrimonio,  ya que su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta!!!


Salmos 40:1 NTV 
Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor.


Ahora como pareja y orando cada día por nuestros corazones y darle Gloria y honra a Dios en todo momento,  nos hemos aferrado a estos dos versos que ya están impresos en nuestras alianzas:


"No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad". Isaías 43:18-19 RVR1960 





"Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva". Filipenses 1:6 NTV 




Dios es para todos, si cambió nuestras vidas, también puede cambiar la de cualquier otra persona (por difícil que se vea el panorama), Él sólo está a la espera de corazones dispuestos que le amen fielmente y le den honra.




¡¡¡¡LA GLORIA SEA A DIOS, SIEMPRE!!!!

Más que una historia de amor, ha sido la gracia de Dios - 1 Parte



Me casé el 14 de diciembre del año 2007...tenía 22 años de edad...me casé llena de ilusiones y creyendo ciegamente en los cuentos de hadas y princesas....donde siempre el final es "FELICES PARA SIEMPRE" pero no fue así...ni siquiera parecido... al principio vivimos solos, yo estudiaba y él trabajaba, yo nunca había trabajado hasta esa fecha, por lo tanto no tenía tan claro el concepto de responsabilidad, él llegaba tarde a casa por cumplir alguna tarea en su trabajo y yo lo recibía llena de histeria porque no entendía porque se quedaba trabajando si tenía un horario que cumplir, siempre estaba cansado y eso me molestaba porque creía en los matrimonios "modernos" donde el hombre y la mujer compartían por igual las tareas del hogar, era una egoísta consentida y malcriada ya que antes de casarme, como única hija mujer de 6 hermanos que somos en total, mis Padres me criaron bajo la protección del amor sin límites, eso fue algo que me lleno de fuerza en mi matrimonio para que cada vez que había un problemita de esos en mi hogar yo agarrara sin pensar dos veces mi maleta y me fuera de casa. Mi mentalidad era que ningún hombre se merecía hacerme sufrir...pero no me daba cuenta en ese momento que el sufrimiento la mayoría de las veces se lo causa uno mismo. 



Después comenzamos a recibir a nuestros amigos en casa y eso se convertía en fines de semana completos entre comida y alcohol, procurábamos estar acompañados de más gente ya que la compañía del uno con él otro no era agradable,  entonces esa era una forma cómoda de soportarnos.


A los 10 meses de casados diagnostican a mi Padre con cáncer de páncreas,  mi Papá para mí era un héroe,  lo amaba,  admiraba y respetaba como a nadie en éste mundo, yo era su consentida; cuando ese diagnóstico llegó,  comencé a actuar como un adulto, le brindaba todas las atenciones a mi Padre y revotábamos de hospital en hospital uno de mis hermanos y yo, ya que los demás trabajaban y aunque quisieran apoyar se les complicaba. Mi esposo sentía el mismo respeto que yo hacía mi Papá,  él vivió conmigo toda esa situación,  pero no yo con él,  ya que él siempre estaba ahí para apoyarme pero yo descuide por completo mi hogar. A los 10 meses del diagnóstico mi Papá falleció y una parte de mi corazón también.


Sentía un vacío inmenso y por primera vez sentí la necesidad de que fuera Dios quién llenará mi corazón, pero no tenía claras mis ideas y cuando mi esposo buscaba consolarme yo lo rechazaba, cuando me reclamó por ese rechazo le dije que había perdido lo que más amaba en mi vida, que él también podía irse...y lo cumplió; a los 5 días de fallecido mi Padre, mi esposo se fue de casa. Fue en ese momento donde las cosas se pusieron peor, salía todos los fines de semana con mis amigas y el con los suyos,  era una vida muy desordenada pero nunca dejé de extrañarlo, Dios me guardó de una forma impresionante porque a pesar de exponer tanto mi vida, nunca me pasó nada malo y tampoco busque consuelo en otros brazos, aunque el enemigo si intento engañarme de esa forma...cada vez extrañaba más a mi esposo y él a mí...a los 4 meses lo volvimos a intentar...pero tampoco funcionó,  ésta vez sólo duramos  juntos 6 meses y fueron muy difíciles, así que nos volvimos a separar. 


Después de eso fueron 3 años viéndonos de forma esporádica, él en casa de sus papas y yo en la de mi mamá,  después de haberlo tenido siempre, yo me conformaba con verlo cuando él quería, así que nos acostumbramos a eso, pero el comenzó a cambiar, se volvió un consumidor de alcohol de todos los fines de semana, fue una cuestión progresiva que ya no lo dejaba avanzar en ningún aspecto de su vida.



En el 2012 yo busqué refugio en el lugar indicado y me comencé a congregar en una pequeña iglesia bautista, era algo que me llenaba de mucha paz y me llenó de esperanza ya que le entregué mi vida a Cristo y no dejaba de pensar en estos maravillosos versos:


"...pero yo y mi casa serviremos a Jehová". Josué 24:15 RVR1960


"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabras por la conducta de sus esposas"
1 Pedro 3:1 RVR



Pero lamentablemente perdí mi fe y ya estaba muy cansada...así que tomé la decisión de divorciarme...fue la decisión más difícil de mi vida ya que estoy consciente que Dios aborrece el divorcio. ..pero no tenía otra opción, ya que su propuesta era que él podía tener a sus amigos y seguir así, con una vida amargada, llena de soledad, problemas y tropiezos, mientras que yo hiciera "mis cosas de la iglesia". En éste momento tenía mucho temor ya que retumbaban en mi cabeza las palabras de Pablo a los Corintios:


"No obstante, para los que ya están casados, tengo un mandato que no proviene de mí sino del Señor. La esposa no debe dejar a su marido; pero si lo deja, que no se case de nuevo o bien que se reconcilie con él; y el marido no debe dejar a su esposa. 1 Corintios 7:10-11 NTV 




Pero la situación y el amor a Dios pudo más que ese temor,  ya que todo lo que pasaba me aleja de mi camino al lado del Señor y decidí que si era la voluntad de Dios yo me quedaría sola y le serviría fielmente, así que le dije que los papeles estaban en trámite, el intentó el día de la firma de los papeles del divorcio solucionar las cosas, pero yo ya estaba decidida... (Continua leyendo la II Parte)

sábado, 22 de agosto de 2015

Cumpliendo con el deber Conyugal



El marido debe cumplir con su mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con su marido.La mujer no tiene dominio sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido dominio sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración. Luego volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. 1 Corintios 7:3-5


La vida sexual dentro del matrimonio debe ser placentera, plena y llena de gratitud hacia Dios por tan precioso regalo. Por lo cual, no debe verse por nosotras las mujeres como un mal necesario o algo que solo debemos permitir que suceda, porque, entonces la relación sexual se vuelve como una simple satisfacción fisiológica para el hombre y una insatisfacción total para la mujer.


La relación sexual es una entrega total, no a medias o en una sola vía. Debes dejar de verla a través de tu propia percepción y comenzar a verla a través de los ojos de tu esposo. Debes pensar en cómo satisfacerlo, en cómo agradarlo, cómo acariciarlo, cómo hacerlo sentir amado y deseado.


"Una vida sexual satisfactoria es uno de los pegamentos más poderosos que puede tener una pareja".- Dr. Kevin Leman (Música entre las Sábanas)


1. El deber conyugal es recíproco (verso 3)

No es sólo para satisfacer al esposo, también es para que la esposa se satisfaga. No es sólo cuando la mujer esté de ánimos, sino cuando el esposo lo desee. Los hombres necesitan regularmente a sus esposas (entre 2 y 3 veces a la semana), para ellos es una necesidad fisiológica, pero no habría una satisfacción completa si sus esposas no lo disfrutan tanto como ellos.


Las mujeres no sentimos deseos tan frecuentemente como los hombres, por ello, debemos aprender que es algo hermoso que tú esposo te desee, que se sienta atraído por ti, que quiera estar íntimamente contigo... no lo mires como un enfermo que tan sólo en eso piensa, Dios te diseño, específicamente para que él se recreara, se deleitara contigo no con otras mujeres.


Recuerda, tu deber conyugal es algo que deberás cumplir durante toda tu vida matrimonial (o bien mientras nuestros cuerpos tengan el vigor suficiente para hacerlo), encuentra placer al hacerlo, no te límites a vivir una vida sexual frustrada.


2. Nuestro cuerpo, ya no nos pertenece... (verso 3)
Le pertenece a nuestros esposo y de igual manera su cuerpo nos pertenece. Aunque para los hombres con una mirada basta para sentirse atraídos por sus esposas como abejas a la miel, las mujeres no respondemos de igual forma. Las mujeres respondemos al tacto a las caricias a las palabras bonitas que nos derriten. No esperes que tu esposo adivine qué es lo que te produce placer, muestrale qué es lo que te gusta que haga, no sientas vergüenza.


Por otra parte, los hombres son visuales, responden a lo que ven. Por ello, son más propensos a la tentación. Para darte un ejemplo, de como funcionan: Si tú esposo te ve salir del baño en toalla, mientras te secas, es muy probable que veas como él te hace el amor con su mirada o se queda extasiado viéndote. En cambio, si es tú esposo el que sale del baño en toalla y comienza a secarse, lo primero que se te ocurrirá en ese momento en decirle; "no dejes la toalla tirada en el piso".   :)  


El Cantar de los Cantares, nos muestra la reciprocidad que hay en la entrega matrimonial. Eres la única mujer que puede satisfacer las necesidades de tu esposo. A los hombres les gusta sentirse admirados y deseados, no lo veas tan solo como un buen proveedor del hogar. El desea ser tú héroe, tú compañero, tú amante que te llevar al infinito y más allá.


3. La negación es perjudicial, le abre las puertas al enemigo para que nos tiente.

Algo que debes comprender es que los hombres son frágiles al rechazo, cuando los rechazamos o nos negamos sexualmente, les podemos llegar a causar profundas heridas, que los alejarán poco a poco de nuestros brazos y que muy probablemente los llevarán a los brazos de otra mujer que si los satisfaga, que si los hará sentirse importantes y que si los hace sentirse deseados.


No permitas que la relación sexual se convierta en lo último de una larga lista de quehaceres cotidianos, al final del día estarás exhausta y sin ganas de cumplir tu deber conyugal. Al día siguiente, tu esposo se expondrá a la tentación de tanta mujer mal vestida en la calle, de la compañera de trabajo que cada vez que se acerca a él le muestra la profundidad de su escote o lo corto de su falda... y todo se derivó de tú negación.


Un hombre satisfecho sexualmente, que se siente deseado y consentido por su esposa, tendrá fuerzas para sobrellevar las tentaciones, pues pensará primero en su amante esposa que lo satisface y con quien se deleita.


Cuando nos negamos, actuamos egoístamente y recuerda "el amor no es egoísta", "el amor no busca lo suyo".


No te coibas, Dios creó el sexo para que sus hijos se deleitarán dentro del marco del matrimonio. Satanás lo pervirtió y lo hace ver como algo sucio, y realmente lo es, cuando se hace fuera del matrimonio. Una mujer sabia, busca deleitar a su esposo, ella es su manantial donde él se satisface siempre.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Enseñando sobre la autoridad a nuestros hijos




La autoridad es un regalo de Dios para con sus hijos y en especial a aquellas que están conformadas por las familias. A menudo se abusa de la autoridad, por un lado o se cometen descuidos por otra parte. Sin embargo, es importante no perder de vista la autoridad bíblica.


Viendo la autoridad como regalo requiere algo de una actitud de ajuste para muchos. El mundo, bajo la dirección de Satanás (Efesios 2:1-3) quiere autoridad para ser visto como una decisión arbitraria, indiferente y cruel. La autoridad se tiende a reducir a la imaginación, la creatividad, al limitar la libertad individual, y disminuir la pena. Estos conceptos erróneos han entrado a las familias.


Someteos unos a otros en el temor de Dios. Efesios 5:21


En contraste, vamos a ver cómo la Biblia habla acerca de la autoridad. La primera cosa que debemos recordar de la autoridad bíblica es que es un mandamiento y no algo que se gana o se debe tomar en consideración como la autoridad humana. Los esposos no son necesariamente las personas dignas a quienes las esposas deban sujetarse. Los padres no son definitivamente las mejores personas que sus hijos quieran obedecer. Los oficiales de la ley no son más honestos que las personas que tienen que proteger. Estas posiciones de autoridad, y cualquier otra forma de autoridad, son establecidas por Cristo. (Colosenses 1:15-20) por lo tanto, nuestro respeto por la autoridad no está directamente ligada a la persona en autoridad, pero si a la persona que estableció que la autoridad.


En segundo lugar, la autoridad humana nos recuerda que de toda la creación está sujeta a los preceptos de Dios. Todos vivimos y morimos por la voluntad de Dios. Esto no es una noción popular en nuestra cultura, pero es cierto.


Por esto os escribo estando ausente, para no usar de severidad cuando esté presente, conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción. 2 Corintios 13:10


En tercer lugar, la autoridad está establecida por Dios es para nuestro beneficio. En 2 Corintios 13:10 Pablo dice que Dios ha dado autoridad para construir y no destruir. Construir es el beneficio principal de la autoridad. Con demasiada frecuencia, los padres piensan de la autoridad como una herramienta para controlar a los niños para que las cosas estén ordenados o como un instrumento de castigo.


Pablo dice que la autoridad debe ser utilizada para construir. Esto significa que para ejercer autoridad bíblicamente debe existir mucha consideración y sobre todo oración. Cuando salimos de casa junto con mi esposo, y los chicos deben quedarse solos, por lo general mi hijo menor pregunta ¿Quién queda a cargo? Para saber por si tan solo alguna vez le decimos "tú quedas a cargo". Estamos enseñándole que debe ver como autoridad a sus hermanos mayores cuando estamos ausentes, y sus hermanos mayores no deben abusar de esa autoridad.


Construir la autoridad en el seno de nuestro hogar les facilita a nuestros hijos el obedecer a sus autoridades cuando están en la escuela u otra institución. Si murmuramos por nuestras autoridades, ellos aprenderán a murmurar y a faltarles el respeto que es lo que más abunda por parte de la juventud hoy en día.


La autoridad debe darse con palabras y hechos agradables, no con gritos o haciendo uso de nuestra fuerza y poder sobre nuestros hijos. Las palabras que están diseñadas para construir de acuerdo a las necesidades de las palabras agradables son fáciles de escuchar y de seguir. Las palabras dichas con fuerza y dominio crean barreras y obstáculos difíciles de superar en la crianza de nuestros hijos.


Cuando ejercemos autoridad los niños no deben obedecernos por  causa de nuestros maravilloso carácter o historial impecable, sino para enseñarles cuanto nosotros obedecemos los mandamientos y la autoridad de Cristo en nuestras vidas. Esto ayuda a que nuestros hijos se acerquen a la cruz de Cristo y aprendan a obedecer que toda autoridad ya sea buena o mala ante nuestros ojos ha sido puesta por Dios para nuestro cuidado y que es nuestro deber como buenos hijos de Dios el obedecerlas.

sábado, 25 de julio de 2015

¡Otra vez Maná!



Si hubiera existido un libro escrito por las mujeres Israelitas cuando pasaron cuarenta años en el desierto, probablemente, hubiera sido uno de cocina, cuyo titulo hubiera sido "Mil y una formas de preparar Maná". Lo que es para la dieta de los Hondureños los frijoles, para ellos era el Maná.


Cuando los esposos o los niños regresaban a casa después de sus actividades diarias, la pregunta obligada no era ¿y qué hiciste de comer hoy? sino ¿y hoy cómo lo hiciste? y es que no es broma, lo hicieron de mil formas, Números 11:7-8 dice:


"Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio. El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo".

La hora de comer no era nada fascinante o motivante para ellos, lo que estaban comiendo no era para chuparse los dedos, era de náuseas. ¡Ahhh, cómo lo aborrecieron! Y comenzaron a murmurar y lamentarse su desdicha.


"Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: !Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos". Números 11:4-6


Añoraban su esclavitud, ¡Qué increíble! Porque su dieta alimenticia no estaba limitada a sólo Maná sino a un menú variado, pero muy poco sabían sobre las propiedades del Maná, llamado también "pan de cielo". Haciendo un paréntesis, si meditas en como entró el pecado al mundo, te darás cuenta que fue por haber comido del fruto prohibido; otro ejemplo: Esau vendió a su hermano su primogenitura por un plato de lentejas y el mismo Jacob (Israel) antes de darle su bendición a sus hijos le pidió un guisado de cabrito. Como que era un poco ancestral los pecados de gula de este pueblo.


Volviendo al tema, los Israelitas no eran para nada agradecidos, fueron testigos de varios milagros en vivo como cuando Dios les proveyó agua de la roca, cuando hizo descender Maná, como los acompañaba una columna de fuego durante la noche y una nube durante el día para que tuvieran certidumbre de la presencia de Dios. Pero ninguno se detenía a dar gracias a Dios, solo querían que sus demandas fueran cumplidas.


Ellos no tenían que ir a labrar la tierra, no tenían que ganarse el pan con el sudor de su frente; lo único que tenían que hacer era recoger Maná durante la mañana. Pero el Maná tenía un propósito, era una prueba...


"Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no". Éxodo 16:4


Era el examen de Dios, cuidadosamente planeado, sabiamente implementado y administrado a diario. Dios diseñó la dieta para que fuera día tras día una prueba de su obediencia, de su paciencia, de gratitud y de su determinación a perseverar a pesar de la monotonía del maná. Los resultados de la prueba fue todos reprobados.


Entonces nuestro buen Dios, cansado de escuchar sus reclamos, llanto y murmuraciones, les dio a comer carne de codornices:


"Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar... Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices... Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande". Número 11:31-33


Hace muchos años atrás cuando el huracán Gilberto golpeó nuestro país, mis padres recibieron por medio de la Iglesia que administraban, muchas latas de diferentes comidas y eran todo lo que teníamos para comer. En las latas habían pollo cuyo apariencia era acuosa y ligosa, su sabor simple y difícil de tragar (mi madre le ponía un poco de salsa de tomate para mejorar el sabor pero era imposible superarlo); en otras latas habían frijoles con sabor a tierra, pero había algo que si nos gustaba a mis hermanos y a mí, era un cereal que venía como en barras de energía revestidos de jalea. A escondidas de mis padres, comimos varios y ¿sabes que nos provoco?, una terrible congestión estomacal. Como no sabíamos en ese entonces Inglés, las instrucciones decían "comer solo uno diariamente, el comer más de dos, puede provocar intoxicación.


Eso fue lo mismo que le dio al pueblo de Israel, el Maná tenía muchas propiedades, sus estómagos estaban acostumbrados a una dieta cotidiana pero saludable. En una ocasión escuchaba a una amiga decir "ya llevó dos días almorzando y cenando spaguettis". La mayoría de las veces en mi hogar cenamos lo mismo "frijoles, queso, plátano y huevo", pero para mí es una bendición el poder llevarme y darle a mis hijos algo de comer, cuando hay miles en nuestro país que tienen menos que eso.


Cuando Jesús les enseñó a sus discípulos a orar (Lucas 11), después de dar gracias a Dios, sigue "el pan nuestro de cada día dánoslo hoy" (verso 3). Jesús no mencionó que iba a darnos un menú diario variado, el nos dice que aprendamos a ser agradecidas con lo que Dios pone en nuestra mesa cada día y que nos despreocupemos que comeremos el día de mañana. Enseñemos a nuestros hijos a ser agradecidos con lo que Dios nos provee cada día.

martes, 7 de julio de 2015

Qué hacer con las malas actitudes



Me encantan los jardines, para mí, un jardín bien cuidado merece atención y dedicación para lucir agradable. Pero si un jardín no está bien cuidado, pronto se llena de maleza, luce descuidado y corre el riesgo de que las malas hierbas le roben los nutrientes a las plantas.


Nuestro corazón es como un jardín, cada quien decide que sembrar en él y el resultado de lo que siembre será lo que coseche. Por ejemplo, todas nos enfrentamos a diario con personas o situaciones que nos exasperan, a pesar de que no queremos que nos afecten, a menudo esa exasperación persiste. Es entonces cuando nos damos cuenta de que es necesario que tengamos un cambio de actitud.


Si en estos momentos, te desagradan las plantas que crecen en tu jardín, quizás es momento de comprobar qué es lo que estás sembrado hoy, porque cada cual cosecha lo que siembra; y si siembras limones no esperes que saldrá una dulce manzana. Al igual, las sonrisas producen sonrisas, y los pensamientos negativos estimulan el crecimiento de mayor número de pensamientos negativos.


En el libro de 1 Samuel 1, encontramos el relato de una mujer cuya amargura la había consumido. Por el hecho de no poder tener hijos, Ana se había amargado, hasta el punto que había afectado su relación con su esposo. Ella necesitaba liberarse de esa amargura; oro y derramó todo cuanto había dentro de su corazón, saco todo aquello que la estaba afectando y Dios escuchó su petición. En el capítulo siguiente vemos a una Ana transformada, gozosa, alegre, alabando a Dios.


Las mujeres somos propensas a cambios en nuestras actitudes y emociones, como ocurre siempre se lo atribuimos a nuestro período, a la ovulación, a la menopausia, a lo que tú quieras. El siguiente relato es verídico y puede hasta causar risa.


¡No seas melodramática Peggy!

Hace algunos días me moleste mucho con mi esposo y tuviera o no la razón, tuve muy malas actitudes hasta el grado de hacer berrinche y salirme del dormitorio llorando (ya era la hora de dormir). Esperaba que él fuera a la sala y me pidiera perdón, pero si hay algo que nunca va a ser mi esposo es consentirme mis malas actitudes y él si me conoce muy bien.


Me fue a llamar a sala, me amonestó por mis malas actitudes y nos fuimos a acostar. El día siguiente, estábamos viendo una película "Los Moppets", en eso la rana René le dice a Peggy después de tantos reclamos de ella: "no seas melodramática Peggy". Mi esposo voltio a verme, y ambos dimos una sonora carcajada. Ni más ni menos era lo que yo había hecho la noche anterior un melodrama, había dejado que mis malas actitudes se desbordaran en su máxima expresión. ¡Qué vergüenza!


El corazón alegre hermosea el rostro;

Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Proverbios 15:13



Si dejamos que nuestro corazón se contamine con malas actitudes, nuestro rostro siempre lucirá cargado, desanimado, desencajado, como si anduviéramos una nube gris sobre nuestra cabeza. Las  personas así, por lo general, todo lo ven terrible. Si llueve les molesta, si hace calor también, gruñen por todo, porque tienen enfermas las actitudes.


En cambio, tenemos a esas amigas para quienes todo siempre marcha bien, son amables, interesantes e interesadas en las personas que les rodean. Su calor humano y buen humor son contagiosos. Tienen la virtud de compartir su buen ánimo con todos los que encuentran, porque sus actitudes gozan de buena salud.


 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Galatas 5:22-23

La mejor forma de combatir nuestras malas actitudes es sembrando el fruto del Espíritu es nuestros corazones. Para que...

En lugar de odio, resentimiento o rencor, haya amor
En lugar de tristeza o amargura, haya gozo
En lugar de discusiones y pleitos, haya paz
En lugar de impaciencia y desesperación, haya paciencia
En lugar de maledicencia, haya benignidad
En lugar de egoísmo, haya bondad
En lugar de dudas y temores, haya fe
En lugar de arrebatos de ira, haya mansedumbre
En lugar de dejarme dominar por la carne, haya templanza (dominio propio)

Recuerda lo que siembres será lo que coseches.

sábado, 4 de julio de 2015

Pláticas necesarias con nuestros hijos



El mundo es muy cambiante y cada vez más vemos cosas desastrosas que sólo conducen a la depravación y perversión de las personas, a raíz de esto, es necesario que nos preguntemos:

¿Qué mundo será en el que vivirán nuestros hijos?

¿Bajo que principios van a dirigir sus vidas, los del mundo o los de Dios?


Hace algunos meses, mi hija de 12 años, me preguntó con insistencia "si podía regalar sus barbies". Me pareció muy extraño, porque a ella le gusta mucho jugar con ellas.


Un día que nos encontrábamos solas le pregunte:

- ¿Por qué quieres regalar tus muñecas? 
- Ella contestó "por que sí", mientras me miraba con algo de tristeza.
- Le volví a preguntar, quiero que me contestes sinceramente ¿Aún te gustan tus muñecas, por qué quieres regalarlas?
- Con una voz triste me contestó, "es que ya no tengo con quien jugar, a mis compañeras de la escuela ya no les gusta jugar con muñecas, ahora les gustan otras cosas".
- ¿Qué cosas pregunté?
Series de televisión como Violeta y sólo hablan de novios.
- Le dije: Si algún te gustan tus muñecas, debes conservarlas aunque no tengas con quien jugar. El próximo año irás a secundaria y veras que las cosas serán muy distintas. Ellas no sólo hablarán de novios, querrán tener novios; cambiarán su forma de vestir y de hablar, es normal que lleguen a gustarte los muchachos pero sabes que no es bueno tener novio, aunque ellas cambien, tú no debes ser igual que ellas. Disfruta cada etapa de tu vida. Se sintió muy aliviada y aun conserva sus muñecas.


Semanas después mi hijo de diez años me preguntó ¿Qué son lo "heterosexuales"? Le trate de explicar de la forma más sencilla, que es cuando dos personas del sexo opuesto hacen pareja.


A medida que nuestros hijos crecen irán sintiendo curiosidad por saber y conocer términos que se manejan en el mundo secular, y es necesario que estemos preparadas para responderles, porque sería peor que aprendieran en el buscador del Internet o por medio de terceras personas.


En lo personal, durante la adolescencia me hubiera gustado haberle preguntado a mi mamá sobre las relaciones sexuales, en lugar de haberlo visto tan grotescamente en varias revistas pornográficas que mis compañeras de colegio solían llevar a escondidas a clases.


Nuestros hijos deben saber que el sexo fue diseñado por Dios única y exclusivamente para el matrimonio para darle honra y gloria. El hogar debe ser donde se comience a enseñar sobre las relaciones sexuales, no en la clase de Ciencias Naturales o en Biología.


Ellos, deben saber que la sexualidad es un aspecto necesario del propósito de Dios para el hombre (Génesis 1:26-28) para que sojuzgará y fructificará la Tierra. Todos los fenómenos fisiológicos que pasan por el cuerpo humano, mientras participan en la actividad sexual están diseñados por Dios, para que el hombre y la mujer puedan disfrutarlo dentro del matrimonio. Ellos deben saber, que buscar esté placer fuera de este contexto los conducirá al pecado.


Es alarmante como en nuestro país hay gran cantidad de adolescentes que desde los 15 años de edad salen embarazadas. La actividad sexual cada vez comienza a menor edad, sino les enseñamos a nuestros hijos sobre las consecuencias que esto puede acarrear a sus vidas, pronto serán presa de fácil.


Es importante que busquemos la forma como tener estar pláticas con ellos antes que aprendan de la forma incorrecta. Ellos viven bajo mucha presión, son considerados "tontos" o "nerds" por sus compañeros o amigos, cuando no han ni siquiera experimentado un noviazgo.


Enseñemosles a glorificar a Dios con sus vidas, a que se conserven puros en sus cuerpos y en sus corazones para honrar el voto del matrimonio en el tiempo que Dios tiene establecido.